miércoles, 20 de marzo de 2013

AMMÁN - JORDANIA


Se halla situada al norte del país a pocos kilómetros de la frontera con Israel en la Palestina ocupada y a poco menos de dos horas de la frontera norte con Siria y a cuatro de Líbano.
Los primeros escritos sobre Ammán se refieren a la ciudad como Rabbath Ammon, capital de los amonitas, alrededor de 1200 a. C. de ahí deriva su actual nombre. Pero apenas quedan vestigios de aquella época. Alejando Magno la conquistó en 332 a. de C. Durante el reinado de Ptolomeo Filadelfo (283-246 a. de C.) la ciudad fue reconstruida y tras su muerte fue rebautizada como Filadelfia. Con la conquista de la ciudad por el rey Herodes en el 30 a. de C. se convirtió en parte del Imperio Romano. La moderna Ammán fue fundada por el rey Abdallah I durante la Primera Guerra Mundial, convirtiéndose en la capital del país en 1921.
Ciudadela (Jebel Al-Qala’a)
La zona conocida como ciudadela está en Jebel al-qala’a, la colina más alta de Ammán que está a 850 m de altitud. Los hallazgos pertenecientes a la Edad del Bronce demuestran que la colina fue una fortaleza o un ágora durante miles de años. El recinto está rodeado por 1700 m de murallas que fueron reconstruidas muchas veces durante las edades del Bronce y del Hierro, así como durante el período romano, bizantino y omeya.
Los edificios históricos más impresionantes son los del palacio Omeya. Se cree que fue construido en el año 720. Era un extenso complejo de edificios reales y residenciales y fue la residencia del gobernador de Ammán.
La sala de audiencias es un edificio con cúpula diseñado para impresionar a los visitantes del palacio real. Es la construcción más intacta y tiene forma de cruz ya que fue construida sobre una iglesia bizantina. El patio al norte conduce a una calle con columnatas con numerosos arcos y columnas flanqueada por edificios residenciales y administrativos.
Al este de la sala de audiencias está la cisterna omeya, un enorme hoyo circular con escaleras que conducen hasta el fondo y que antes suministraba agua al palacio y las zonas de alrededores. El pequeño disco en el centro del suelo sostenía una columna que permitía medir el nivel del agua.
También encontramos la pequeña basílica bizantina la mayor parte de la cual ha sido destruida por los terremotos. Data de los siglos VI o VII y contiene unos cuantos mosaicos.
Unos 100 m al sur de la basílica aparecen las columnas del templo romano de Hércules. Construido durante el reinado de Marco Aurelio, el palacio conectaba con el foro. Los únicos restos identificables son partes del podio y las columnas, visibles desde toda la ciudad.
El museo Nacional de Arqueología queda al noroeste del templo de Hércules y alberga una buena colección de objetos que abarcan todas las épocas de la historia de la región. Desde cráneos de Jericó de hace seiscientos años a obras de arte omeyas. También se exponen algunos manuscritos del Mar Muerto hallados en Qumrán en 1952, una copia de la estela de Mesa y un buen surtido de objetos de Petra y Jerash. El orgullo del museo son tres de las estatuas de Ain Ghazal, unas de las más antiguas del mundo, datadas en torno a 6500 a. C.

Teatro romano
El restaurado teatro es el vestigio más obvio e impresionante de la antigua ciudad de Filadelfia. Está excavado en la ladera de una colina que se utilizó como necrópolis. El teatro tiene capacidad para 7000 personas, tiene tres gradas diferenciadas: la de los gobernadores que se sentaban cerca del espectáculo, la de los militares, en la zona del medio y la del pueblo llano en lo alto del recinto. El teatro probablemente fue construido en el s. II d. C. durante el reinado de Antonino Pío. Los teatros a menudo tenían un significado religioso y el pequeño santuario que hay por encima de la fila superior de asientos albergaba una estatua de Atenea que hoy está en el Museo Nacional de Arqueología.
La restauración se inició en 1957. Por desgracia no se emplearon materiales originales por lo que la reconstrucción no es del todo fiel. En los últimos años el teatro se ha vuelto a utilizar como lugar de ocio y en julio y agosto a veces programan espectáculos.
La fila de columnas que hay al norte, frente al teatro romano es todo lo que queda del foro que llegó a ser una de las plazas públicas más grandes de toda la Roma Imperial.
En el lado oriental de lo que fue el foro se alza el odeón. Construido en el s. II y con capacidad para 500 personas en él se celebraban eventos musicales. Este pequeño anfiteatro probablemente estaba cubierto con un techo de madera o con un techo provisional de lona.

Museo del folclore
Este museo alberga una modesta colección de objetos que ilustran la vida tradicional jordana. Entre ellos hay una tienda beduina de pelo de cabra con útiles, instrumentos musicales como el radab (instrumento beduino de una sola cuerda), telares, mihbash (molinillos de café), algunas armas y varios trajes, incluidos unos circasianos. No hay que perderse las fotos en blanco y negro del antiguo Ammán que hay a la entrada.
Museo de tradiciones populares
Presenta una colección de trajes típicos, joyas, máscaras y mosaicos de Jerash.
Ninfeo
Construido en el año 191 el ninfeo fue un gran recinto de dos plantas con fuentes, mosaicos y tallas de piedra y posiblemente una piscina dedicado todo ello a las ninfas. Las excavaciones empezaron en 1993 y la restauración aún va para largo. Excepto unas cuantas columnas, un elegante arco y algunos huecos lo cierto es que hay poco que ver.
Mezquita del Rey Hussein
Construida por el rey Abdullah I en 1924 y restaurada en 1987, la mequita está en pleno centro urbano en el emplazamiento donde se erigía una mezquita construida en el año 640 por Omar, el segundo califa del islam. El templo es más interesante por la actividad que en ella se desarrolla, es un lugar de reunión local, que por su arquitectura. Los no musulmanes pueden llegar a sentir que molestan.
Mezquita de Abu Darwish
Construida en 1961 con inconfundibles capas alternadas de piedra blanca y negra. Generalmente no se permite la entrada a los no musulmanes.
Darat al Funun
Es un esplendido complejo dedicado a introducir el arte contemporáneo en la vida cultural jordana. El edificio alberga una biblioteca de arte, talleres para escultores y pintores  y una pequeña galería de arte con obras de artistas árabes. Los horarios de las exposiciones, conferencias, películas y foros de debate figuran en su pagina web y en el periódico The Jordan Times. En la entrada se encuentran las ruinas excavadas de una iglesia bizantina del siglo XI. Los edificios que hay en los alrededores son residencias  de las épocas británica y otomana restauradas en la década de 1920, en una ellas Lawrence de Arabia escribió parte de Los siete pilares de la sabiduría. También hay un tranquilo café y unos jardines con vistas de Ammán.
Mezquita del rey Abdullah
Encargada por el rey Hussein en memoria de su abuelo esta inconfundible mezquita con cúpula azul terminada en 1989 puede acoger a mas de siete mil fieles en su interior y otros tres mil en el patio. Es la única de Amman que recibe abiertamente a los no musulmanes.
La cavernosa y octogonal sala de oraciones destaca por la ausencia de pilares y por su cúpula con 35 m de diámetro con inscripciones coránicas. Se dice que el color azul de la parte inferior de la cúpulas representa el cielo y las líneas doradas que descienden hasta la base de la misma, rayos de luz iluminando los 99 nombres de Alá. La enorme lámpara de araña que hay en su interior contiene más inscripciones del Corán. También hay una pequeña estancia que puede albergar a quinientas mujeres, y un recinto cercado mucho más pequeño para la realeza.

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